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VIAJE A LAS CIUDADES ETÉRICAS
DE JUAN EL AMADO
Por Sebastián Wernicke
Arizona, 16 al 18 de Abril del 2010.
PRIMERA PARTE
REPRESA HOOVER

Nos trasladábamos desde Las Vegas, Nevada, USA, con Azucena
Maldonado y un grupo de participantes de su grupo de metafísica,
hacia la ciudad de Sedona.
En el camino pasamos por la represa Hoover, en donde están
construyendo un inmenso puente que la atravesará por encima
sin tener que descender. El puente simboliza a la Enseñanza
Espiritual, que es el puente de Luz que nos llevará a cruzar
el abismo que nos separa de los Reinos de la Luz; como dice el proverbio,
nos llevará de las tinieblas a la Luz. También simboliza
la mente elevada, clara, que puede ver de lo alto y tener bajo control
la fuerza del sentimiento.
La represa simboliza el dominio absoluto de las emociones, que están
contenidas y se las libera controladamente con el propósito
de generar una fuerza. Los sentimientos, cuando son utilizados de
forma consciente y controlada, son un tremendo poder, se convierten
en el poder energizador de nuestros pensamientos.
El paso por esta represa Hoover nos invita a realizar una armonización
de nuestras emociones, ya que todos los viajes que uno realiza a
los Retiros de los Maestros mueven mucho las energías internas,
fuerzan la purificación y armonización de la personalidad
y nos exponen a altísimas vibraciones de Luz, a las que no
puede acercarse la discordia, impureza, desarmonía o conflicto
de ningún tipo. La persona que no realiza esta purificación
de sus vehículos, al verse expuesta a tales altas vibraciones
de los planos de Luz, se quema, y muchas veces, en vez de resultar
un viaje productivo para el crecimiento del alma, termina siendo
un Armagedón para la mente y el cuerpo de sentimientos. Muchos
estudiantes incautos que han visitado Retiros Etéricos en
estas condiciones, regresaron de los mismos sólo para abandonar
la Enseñanza Espiritual y atacar a sus instructores.
Represa Hoover
SEDONA
Pocos kilómetros antes de llegar a Sedona, el paisaje desértico
de Arizona comenzaba a transfigurarse en un bello paraje de valles
y montañas, bordeando un río fresco y sonoro que iba
horadando el rojizo suelo. Prehistóricas formaciones rocosas
se elevaban ante nuestra atónita mirada.
Esta vez Rubén Cedeño no estaba en presencia física
con nosotros, pero uno no podía dejar de sentir su presencia
que comenzaba a derramar la Enseñanza Espiritual desde los
registros etéricos del lugar, reviviendo cada explicación
que nos diera en previos viajes a tan magnética tierra, que
irradiaba una fuerte energía de paz y misticismo, la tierra
de Juan El Amado y Sus Ciudades Etéricas del Desierto de
Arizona.
Azucena Maldonado con el grupo metafísico
de Las Vegas
Con humildad en nuestros corazones y la inmensa expectativa gozosa
de estar ante las puertas de entrada a las Ciudades Etéricas,
hicimos una invocación y pedimos permiso para entrar al Retiro.
Llegamos a la ciudad de Sedona un día viernes, día
del Rayo Oro Rubí. Sedona es un pueblo con una calle principal
que lo atraviesa y unas pocas cuadras transversales. Es uno de los
lugares de la tierra donde el plano etérico está más
cerca de plano físico, y por eso hay tantas tiendas esotéricas,
librerías, ventas de piedras y cuarzos, fotografías
del aura y lecturas psíquicas. El común de la gente
es atraída por su belleza natural y la presencia de puntos
magnéticos que llaman Vórtex, y ni se imaginan que
aquí hay, no un Retiro Etérico, sino Ciudades Etéricas,
con Templos a través lo los cuales se canaliza la radiación
de los Siete Rayos para la Tierra, y el más grande y central
de estos Templos es el de la Paz y la Provisión de Juan El
Amado.
CAPILLA DE LA SANTA CRUZ
Rubén Cedeño nos ha
explicado que si las puertas de entrada a las Ciudades Etéricas
se encuentran en Sedona, la Llave que abre estas puertas se encuentra
en la Iglesia de la Santa Cruz, o Chapel of The Holy Cross, cuyo
frente es una cruz enclavada en la roca, rememorando la cruz donde
Jesús fue crucificado en la cima del monte Gólgota.
Para poder entrar en las Ciudades Etéricas es necesario crucificar
a la personalidad, renunciar a los intereses personales, sacrificar
los deseos e inclinaciones egoístas y, por sobre todo, morir
al pasado.
CARTA A
MAMA NORITA
Rubén Cedeño
Buenos Aires
Abril 22.2010
Cada 22 de Abril, se cumple un aniversario
mas de tu partida a los planos imperceptibles. El día que
desencarnaste sentí que una parte de mí había
muerto. Pero ahora que pasan los años, veo que todo lo bueno
de ti, renace en mi.
UN PRIMOGÉNITO
Norita, Dios me permitió estrenar tu vientre como madre.
Fui tu primer hijo. Conmigo aprendiste todo lo que conlleva ser
madre. Cuando empecé a hablar, lo primero que te dije fue
“Nora” y siempre me contaste que eso te sonó
en los oídos como lo más dulce que habías escuchado.
Cuando me enseñaron a decir “mamá”, me
dijiste que esa palabra nunca la escuchaste más linda que
cuando te decía “Nora”. Por eso te quedaste “Mama
Norita”. Ya no he vuelto a escuchar el dulce timbre de tu
voz llamándome “Negrito”, me encantaba, y mas
todavía, cuando descubrí que este es el significado
del nombre del Dios Krishna. Gracias mama por haberme llamado así.
Norita, en ti se mezclaba una madre ejemplar, con sobresalientes
virtudes de carácter heroico, mezclado con una braveza que
a veces no me agradaba. Pero después de los años,
el tiempo ha borrado lo negativo y haciendo un balance positivo,
esto causó en mí, que por reaccionarte, desarrollara
el carácter fuerte que tengo y que me ha servido de mucho
en la vida, sobre todo para triunfar por encima del mal, las criticas
injustas y los malos agradecimiento. Decía Santa Teresa de
Ávila: “Dios escribe derecho con los renglones torcidos”.
Dios me dio una madre como tu para que fuera como soy, y de cada
defecto tuyo, sugiera en mi una virtud.
Norita como toda madre humana eras un aspecto de la Madre Divina,
pero el más fuerte y tremendo, el de la Madre Kâli.
Por eso me convertí en devoto de esta Madre desde que la
conocí y me ha servido de mucha protección en los
avatares que en la vida he tenido que afrontar
VIRTUDES
Norita eras totalmente abnegada y entregada a tu hogar. Nunca dejaste
de cumplir tus funciones físicas como madre. Una trabajadora
incansable de toda la vida, tanto en la casa como para producir
nuestro sustento. Siempre estuviste presente en los asuntos relacionados
con el hogar, jamás evadiste una sola de tus responsabilidades
en este sentido. Nunca permitiste que hablara ni escribiera el castellano
con un error, lo que me hizo poder escribir, y expresarme correctamente,
para que fuera conferencista. Te agradezco de todo corazón
que me enseñaste a nunca escribir ni decir nada contra nadie.
Tus palabras me resuenan en mi mente: “Para decir que eres
bueno no hace falta decir que los demás son malos”.
Te he hecho caso, me he dado cuenta que he tenido una Madre de verdad.
Cuando veo a otras personas manejar sus mundos a través de
las criticas, condenaciones y lapidaciones me doy cuenta caunta
falta les ha hecho una Norita. Esto te lo agradeceré de por
vida. A pesar de ser desafinada, me enseñaste a cantar. Te
recuerdo cuando planchabas que me enseñabas la canción
de los “Cinco Pollitos tiene mi tia”. Debido a tus canciones
terminé graduándome de Profesor Ejecutante de Canto
y grabando tantos discos con mis canciones. Te agradezco a Norita
que me diera las primeras lecciones de canto. Jamás me permitiste
que saliera de la casa mal vestido y por eso, aunque no soy un modelo
de Dior, me gusta y uso la ropa buena y trato de andar lo mejor
que puedo. Gracias Norita por haberme hecho vegetariano, casi de
nacimiento, lo que me ha beneficiado mucho, si no hubiera sido así,
con los cinco coágulos en el corazón con que nací,
no hubiera sobrevivido mucho tiempo. Gracias por no haberme dejado
de cocinarme y servirme la mesa ninguna vez. El sabor de tus guisos
y tus arepas las añoro. Siempre mantuviste la casa impecablemente
limpia, estrictamente ordenada y la totalidad de sus paredes pintadas
de blanco, diciendo que era un templo de Serapis Bey. Eso ha hecho
que tenga buen gusto en las miles de decoraciones de Escuelas de
Metafísica y salones de conferencias que me ha tocado armar
en el mundo entero.
Norita, me inculcaste desde que estaba en tu vientre el amor, devoción
y admiración a Conny Méndez, lo que marcó mi
vida, y me permitió hacerme metafísico, que es la
única razón de mi existir. Me enseñaste a atender
a la gente y servirle de la manera más deferente a no comportarme
indecorosamente con nadie. Eso es tener madre. Me hiciste mantener
el estricto orden físico de las cosas, sean documentos, enseres
y demás objetos necesarios para vivir, lo que me ha permitido
fundar grupos en cientos de ciudades y sostenerlos en orden. Me
educaste en la importancia de viajar y valorar lo que esto significa
en la vida para mi crecimiento intelectual, y cultural. Esto hace
que siguiendo tu ejemplo llevando a cientos de grupos por el mundo
educándolos, enseñándoles a valorar las Bellas
Artes en todos los Museos mas importantes del mundo y en las zonas
arqueológicas mas importantes. Gracias por instruirme en
tantas cosas más, que son imposibles de enumerar. No olvidaré
en la vida ese maravilloso primer viaje a Egipto que hice a su lado.
Norita recuerdo tu “Conciencia de Prosperidad”, que
sostuviste a lo largo de toda tu vida. Por todas partes en la casa
había dinero. Cuando escuchaba las campanas del heladero
y te pedía dinero para comprar helados, decías: “busca
por allí a ver qué encuentran”, y metido en
los adornos, ceniceros y floreros, debajo de la cama, en las repisas,
siempre encontraba dinero y casi siempre de sobra. Tu refrigeradora
y estantes siempre estuvieron rebosantes de comida y por doble cantidad
de la necesitada. En la casa todo lo tenias por partida múltiple,
cantidad de rollos de cinta pegante, engrapadoras, tijeras, lápices,
shampoo, jabones, bolsas o lo que fuera. Eso ha hecho que las editoriales
y oficinas de la metafísica en el mundo entero las inste
a que todo lo tengan en abundancia tu ejemplo se ha multiplicado.
Cada vez que un perrito callejero se acercaba a donde estabas, salías
con un platico de comida a dárselo, aunque fuera a la media
noche, gesto en que te acompañé todas las veces que
lo hiciste estando a mi lado. Esto me hizo despertar un profundo
amor por los animales y por San Francisco, santo por el que tenias
especial predilección. Me deleito añorando como siempre
emocionada contabas tu encuentro con San Francisco cuando fuiste
a Assisi
Norita, para todos los demás fuiste dulce, desvivida en detalles,
atenta al extremo y entregada. Todos hablaban maravillas de tu manera
de ser y lo siguen recordado a pesar de los años de tu partida.
Los que más te admiraron fue tu gente de la Schola Cantorum
de Caracas, y los coralistas de Venezuela, los adoraste hasta el
último día de tu vida, algo que me complació,
como músico que soy y porque ellos siempre se lo han merecído.
BIEN OCULTO
Como todo tiene su bien oculto, con el tiempo, meditando sobre mi
vida en relación contigo, me di cuenta que tu trato desprendido,
fue el que me permitió dedicarme a viajar por el mundo enseñando
metafísica sin tener problemas de apego a ti, ser fuerte,
actuar sin esperar recompensas, ejercitar el perdón a toda
costa y a cualquier precio, soportar los embates de la critica,
la condenación, sin que me traumatizara ni me minimizara.
En cuanto al trato despreocupado que siempre tuviste en relación
a mi salud, ha hecho que en la soledad de mis múltiples viajes
no me desespere por algunas afecciones que he sufrido, e incluso,
en total equilibrio, vivencié una operación del corazón
de emergencia en Helsinki en completa soledad y sin hablar finlandés.
Norita fuiste mi campo de entrenamiento para afrontar las vivencias
duras de mi existir, y creo que me hiciste aprender muy bien las
lecciones. Gracias Norita.
A SOLAS CON NORITA
Norita recuerdo como me fui quedando solo contigo en Caracas, mientras
todos en la familia se volvían a los añorados Estados
Unidos, tierra natal de mis tíos, y primos de apellido Cedeño.
Viviendo solo contigo descubrir mas que nunca un amor indescriptible
por ti, como nunca antes lo había sentido. Añoro las
tardes, cuando concluías las horas de trabajo, te buscaba
en la oficina de la Schola Cantorum de Caracas, donde eras una ejemplar
secretaria y te llevaba a comer, cada vez a un lugar distinto. Íbamos
al cine, asunto que te encantaba, sobre todo las películas
de terror. Fueron infinitos los días que los dos solitos
andábamos por las calles de Caracas abrazados. Me encantaba
como debido a tu apariencia juvenil, en el vestir a la moda, la
gente creía que éramos novios.
No sabes como te agradezco, como después de Conny, caundo
asumí por voluntad propia la dirección de decenas
de grupos de metafísica en el mundo que necesitaban que les
escribiera instrucción, y te tomaste la tarea de pasarme
a máquina los libros que con enseñanza metafísica
concebía. Lo hacías en las noches, cuando llegabas
a la casa cansada, o muy temprano en su oficina antes de comenzar
la jornada de trabajo. Sin que ninguno de los dos supiéramos
de impresión, compaginábamos las matrices de los libros
y con tiritas de papel del tamaño de las palabras bien escritas,
las pegábamos con goma sobre los términos con errores,
y así los armábamos para mandarlos a imprimir en “OFF
SET”. Todos los estudiantes de metafísica tendrán
que agradecerte lo que hiciste por ellos. Eramos los que quedábamos
vivos y activos del grupo fundador de la metafísica sosteniendo
la llamita que Conny una vez encendió en nuestros corazones
y ahora quedo solito con tu recuerdo, el de Katiska y Conny. Mama
esos fueron los años más felices vividos a tu lado.
Norita recuerdo el día que llegue al apartamento de Caracas
y no estabas, que no dejaste ni un par de medias. Te imagine en
la madrugada saliendo sola del apartamento, cerrando la puerta,
dándole vueltas a la llave, con tus maletas, yéndote
al aeropuerto, despegando el avión American Airlines rumbo
a San Francisco, para nunca…, nunca…, nuca…, jamás…
volver. Cuanto daría por volverte a oír decirme Negrito….
Tu ausencia me punzó en el alma. Te quedaste a vivir en USA
donde, desde Rohnert Park, diste tu gran salto a la otra vida.
En Rohnert Park comencé a vivir otra hermosa etapa contigo,
esta vez en California, estabas realizando el sueño de toda
tu vida, el vivir en una casa que tocara tierra y tener tu auto
en la puerta, ya que siempre viviste en apartamentos.
Recuerdo como desde Rohnert Park, nos íbamos solitos en el
autobús a San Francisco conversando sobre todos los tópicos
culturales y sociales del momento. Me aseguraba de cuando estuviéramos
en San Francisco realizar mi máxima ilusión: que todo
lo que vieras en las tiendas y se te antojara, comprártelo,
si me ilusionaba comprarte todo de lo que te antojaras. Y así,
regresar en el bus llenos de paquetes. Me recuerdo tus bolsas llenas
de zapatillas “Puma”, vaporosos vestidos hindúes,
alhajas doradas de fantasía, medias y enseres de la tienda
GAP. Norita, nunca fuiste la señora formal que se vistiera
como las demás damas serias de tu edad, como deseaba. Te
vestías estilo Ateneo”. Me costo acostumbrarme a verte
así y ahora te lo admiro y lo digo a todo el mundo con gusto,
como eras. Tu ropa era bellísima. En California fue la época
más feliz que viví a tu lado
LLORAR
Mama Norita he llorado inconsolablemente tu partida, se que estas
viva en algún lugar y tal vez me veas haciendo este escrito,
pero añoro tu presencia y me da dolor no sentir el chasquido
de tus besos en mis mejillas. No se, que fue lo que me hizo amarte
más, si el contraste de situaciones tan extremas que viví
a su lado o tus múltiples virtudes, que todas las dejaste
muy fuertemente impresas en mí. Sé que sólo
dos madres he tenido, mi madre espiritual, que fue Conny Méndez,
y que la lloré como a nadie cuando desencarnó, y a
ti, mi madre física. Creo que por el resto de mi vida, no
tendré tantas lágrimas para otros seres amados míos
que desencarnen, como las he tenido para ti y Conny.
CENIZAS
Norita te quiero decir que cada vez que atravieso el Golden Gate
Brige pongo “I left my heart in San Francisco” y te
lo dedico a ti como lo hice el día de tu incineración
y cuando se puede la hago sonar en tus misas que hago cada año
para la fecha de tu partida. Tu dejaste tu corazón en San
Francisco. Después de pasar el puente cruzo a la derecha
para ir a Sausalito a orillas de la Bahia de San Francisco y me
detengo en el hermoso parque que escogiste para esparcir tus cenizas.
La parte de tus cenizas que tengo en Caracas están en una
reproducción de un “Vaso Canópico”, como
aquellos donde metían las vísceras de las momias y
que tu y yo contemplamos tantas veces en el Museo del Cairo. Allí
tengo tus cenizas sobre el piano. Espero que oigas cada vez que
me siento a tocarte tus piezas preferidas “Mame” y el
“Golpe”. Esas obras las toco para ti y nada mas que
para ti. Gracias Norita.

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NORIT y CONNY MENDEZ EN SANCRISTOBAL 1973.JPG

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